Las frecuencias entre 200 y 320 Hz tienen cierta atenuación que mitiga el QRM. A partir de 320 Hz, la sensibilidad se mantiene en torno a 83 dB hasta 1,2 kHz. Después sube a 88 dB entre 2
y 2,8 kHz.
En la zona de graves, la curva tiene un realce importante entre 120 y 200 Hz. Esto permite disfrutar de unos graves muy sólidos, tanto al escuchar AM como al abrir el filtro de SSB con señales más anchas.
Entre 3,1 kHz y 18 kHz, Miranda ofrece una curva bastante plana que garantiza un buen sonido con las señales de radiodifusión.